Por Yang Geum-Hee (Coréia do Sul)
(Traducción de Germain Droogenbroodt e Rafael Carcelén)
Un
poema es una pequeña semilla,
una
vida que respira mientras espera la luz.
Donde
descansan los ojos y la mente,
brota
con alegría, con amor, en el tiempo y el espacio.
¿Dónde
se plantará? ¿Dónde crecerá?
En el
momento que elijas, sus raíces se extenderán.
Al
igual que un cactus florece incluso en el desierto,
un
poema vive en cualquier lugar.
Flota
como una pluma ligera
y
fluye con una suave brisa.
Incluso
en un diminuto grano de arena,
puede
llegar a echar raíces firmes.
Cierra
los ojos e intenta respirar,
el
susurro de la poesía se filtrará en ti.
En el
jardín de tu alma,
lo
verás florecer con esplendor.
El
poder está en ti, la elección es clara;
si
simplemente plantas la semilla, el poema florecerá.
Nenhum comentário:
Postar um comentário